NUEVOS CURSOS 2012

SÍNTESIS Y TRADUCCIÓN DE UN FRAGMENTO
DEL CAPÍTULO 3 DEL LIBRO
"MEDICINA ANTROPOSÓFICA:
UN PARADIGMA PARA EL SIGLO XXI"

Dr. Wesley Aragao de Moraes

 

 

 

La cuestión central del paradigma salutogénico parte de la pregunta: Por que razón, si nos enfermamos, algunos se recuperan mas fácilmente que otros?


El hecho de que algunas personas sean mas sanas que otras, no siempre se debe a una cuestión heredada o a factores adquiridos. Es posible a través de la educación y de la auto-educación, desarrollar una actitud de vida más saludable y respuestas internas fortalecidas frente a los desafíos de la vida.


El así llamado Paradigma Salutogénico, iniciado por el médico-sociólogo Aarón Antonovsky en el final del siglo xx, se caracteriza por un enfoque que no está basado sólo en la capacidad de enfermar, sino en la posibilidad de curación.


Una pregunta puede resumir esto: ¿Porqué un ser humano puede permanecer sano, a pesar de los estímulos nocivos que salen a su encuentro? La noción de salutogénesis es fundamentada por Antonovsky, basándose en dos propiedades del individuo:
1) Sus recursos de resistencia
2) Su sentido de coherencia.


Dentro del primer ítem, se incluyen, los recursos materiales de subsistencia y los recursos subjetivos del individuo: su ocupación, sus vínculos afectivos y materiales, que le dan soporte para estar bien y vivir bien en sociedad.


También conforman este ítem las actividades interesantes y gratificantes para el individuo, que lo estimulen y lo hacen sentir activo y productivo. De eso depende el fundamento epistemológico positivo que cada individuo debería ser capaz de construir para sí mismo: una intuición creativa del significado de la existencia.


Se llega así al segundo ítem: el sentido de coherencia individual. Cada individuo debe encontrar para sí mismo una sensibilidad para entender o interpretar de modo positivo los diversos desafíos existenciales, insertándolos en un Todo que tenga un sentido, donde el ser humano encuentre algún significado en lo que piensa, siente, realiza y en todo lo que le acontece. Se trata aquí de un comprender la existencia, lo cual es bastante diferente a un saber sobre la existencia.


La noción de Salutogénesis de Antonovsky se toca muy de cerca con la noción romántica de Bildung: el auto-cultivo. No se trata de erudición. Se trata de una elaboración interna del sujeto, en relación al medio socio cultural y físico. El auto-cultivo es un proceso individual, que puede crear un sentido interno de coherencia y también una gama interna de recursos de resistencia psicológica a los desafíos. Hay en eso, evidentemente, un elemento espiritual importante-o iniciático, si quisiésemos- o aún mas, como prefería Carl Jung, un proceso de individuación.


El Bildung implica la superación de una unilateralidad de postura y de potencias del individuo, en dirección de una multilateralidad que resultará en un florecer de potencias creativas y espirituales diversas.


El individuo crece, se torna más amplio, más rico, más pleno, más entero, abierto a la veneración y a la belleza, abierto a lo que puede haber de mejor en términos de realización humana en la tierra. Esto produce una "fuerza interior", una disposición interna fuerte e inspirada, fundamentada en la intuición de un sentido para la vida-algo que no es racional ni ideológico-una fuente de fortaleza.


Joseph Campbell, estudioso de mitologías de pueblos extintos y actuales, veía la posibilidad de elaboración de un "Mito Personal" que inserte al individuo en la sensibilidad delante de un orden cósmico donde él encuentre la fuerza y sentido para su existencia.


Los hombres de sociedades antiguas o ágrafas, encontraban en su cultura ese vínculo anímico con una fuerza existencial; pertenecían a culturas poseedoras de mitos que contaban la lucha eterna del bien contra el mal, y que revelaban el sentido por detrás de las cosas.


Jung relata como los indígenas "Pueblo"*, de Nuevo México- Estados Unidos, se sentían existencialmente íntegros, sabedores de que tenían una función primordial en el universo: cada uno de ellos debía, desde pequeño, a lo largo de toda su vida, levantarse todos los días bien temprano y cantar, para que el sol naciese. En caso de que "los Pueblo" dejasen de cantar, una catástrofe ocurriría: el sol no nacería para nadie más en el mundo.

 

Este Mythos daba a "los Pueblo", (indígenas que Jung fue a conocer personalmente, como etnólogo), una magnífica razón para vivir. Algunos segmentos de los indios Guaraníes, en Brasil, también creen que si no cantan y danzan todos los días, el cielo caerá sobre sus cabezas.

 

Por otro lado, el individuo occidental moderno, necesita también de un Mythos, acorde a su propia cultura y disposición del alma. Y ese proceso, que es individual pero también envuelve vínculos con lo colectivo, sólo puede ser encontrado a través de una Bildung, de un auto-cultivo de su persona como ser social, inserto en el universo y en la vida. El hombre precisa cultivar su Mhytos propio.


Esa cuestión también toca uno de los puntos clave de la Antroposofía: la de un arquetipo armonioso del ser humano, Una Imagen del Hombre, que guarda en sí, la posibilidad de reequilibrio, adaptabilidad, reacción a los estímulos y recuperación del orden en medio del caos. La medicina occidental moderna, diferente de otras etno-medicinas se construye predominantemente sobre la noción de lo patológico y del nominalismo clasificatorio de las diátesis (predisposición orgánica a la enfermedad).

 

La medicina actual, por esta razón, perdió la noción de un Todo. Y es justamente en ese "Todo" microcósmico que se encuentra la Imágen del Hombre, el principio salutogénico, o el conjunto de procesos que permiten a los individuos mantenerse vivos, estables y socializados, a pesar de los estímulos nocivos constantes. El Hombre relativamente sano es de una entidad Mercurial en sí mismo, capaz potencialmente, de equilibrar polos opuestos, la Sal :su polo neuro-sensorial y el Azufre : su polo metabólico-motor.


Salutogénesis sería el cultivo del pensar, del sentir y del querer sanos. Es ese el Hombre Mercurial que la medicina y la educación, como un todo, deben focalizar, estimular y privilegiar.
Salud no significa ausencia de dolor y de dolencias. Esas condiciones forman parte de la existencia saludable. Salud: significa fuerza espiritual y capacidad de equilibrio para lidiar con los desafíos traídos por el dolor y por la dolencia. Nietzche intuyó esto al escribir: "lo que no me mata, me fortalece".


Hay un sentido positivo en el sufrimiento, como instructor de sabiduría. La dolencia nos enseña cuales son los nuevos rumbos que debemos tomar. La salud depende mucho más de una condición de equilibrio y de serenidad entre lo anímico-espiritual y lo orgánico, que de una situación biológica de ausencia de síntomas.


Ese reconocimiento del Hombre Mercurial Salutogénico se inicia con la Educación. Es en la pedagogía, en el sentido amplio (donde todo adulto es un educador), donde acontece la socialización armoniosa del niño. Así es la propuesta de la pedagogía Waldorf, en donde priman las bases para la edificación de una estructura individual, capaz de desarrollar a plenitud sus potenciales somáticos y anímico-espirituales salutogénicos.


Educación no significa sólo información, sino un pleno desarrollo del ser humano como entidad cognitiva, afectiva y volitiva.
El desarrollo de un sentido interno de coherencia, de una claridad de pensamiento y de una estructura resiliente* del sujeto, se edifican dentro del proceso pedagógico del andar-hablar-pensar, y en el contacto armónico entre el niño y sus educadores.


En Antroposofía, se dice que, en términos del niño, puede hablarse de Educación. Pero en términos del individuo adulto, se habla de Auto-Educación. La Educación, entonces, es el proceso proveedor de las bases fundamentales que permitirán "florecer" las cualidades y potenciales humanos, los que más tarde, serán el sustrato de la Auto-Educación.


Así, es preciso que se vea atentamente que la Antroposofía contiene en su ontología , una Imagen del Hombre y esa imágen puede ser extendida a la práctica pedagógica y a la práctica terapéutica. La Imagen Salutogénica del Hombre debe estar presente antes, como premisa, de cualquier noción de patología posible del Ser Humano.

 

 

 

 

 

 

*Resilencia se define como la aptitud del individuo para resistir y recomponerse delante de las agresiones. El término tiene relación con la resistencia de los metales a la fatiga y al desgaste.

 

*Los indios pueblo son un grupo nativo norteamericano de unos 40.000 individuos que habita sobre todo en el estado de Nuevo México. El término "pueblo" se refiere tanto a la agrupación como a su modelo de vivienda: un complejo de habitaciones de varios niveles hecho de barro y piedra, con un techo de vigas cubierto con barro.

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